jueves, 30 de mayo de 2013







La foto

La luz de Madrid

Cuando uno llega a esta gran aldea llamada Madrid, lo primero que impresiona es su luz, sus cielos, su color. La energía y la viveza de esta gran ciudad son un complemento. Las horas y los días van pintando sus calles, sus semáforos, su bóveda celeste... de crema, de naranja o de un azul de gran intensidad.
Esto es algo que ha recogido a la perfección la fotografía ganadora de lasexta edición del fotoCAM, el concurso de fotografía periodística de la Comunidad de Madrid.
El autor es Luis Camacho Peral, colaborador habitual de las revistas Esquire y Forbes, además de las publicaciones de Unidad Editorial [editora de elmundo.es, entre otras] Diario Médico y Correo Farmacéutico. La foto acreedora del premio dotado con 12.000 euros se titula precisamente 'Madrid es luz'. Está tomada en el centro del mundo madrileño: la Gran Vía.
Cuenta con una magnífica estructura, muy vertical, rota sólo por ese óvalo en la parte inferior derecha (se supone que el espejo retrovisor de un automóvil). La sombra del hombre viene a coincidir con el eje vertical de la señal de tráfico. Aunque, por encima de su estructura, lo que más impacta es el retrato certero de los dos colores que llenan los inviernos de la ciudad. Ese azul salpicado de algún blanco y sus tonos anaranjados, calientes, casi tropicales.
Esta es la única imagen que se aleja de la realidad social que atenaza al país en este momento. El resto de las finalistas, cuatro, tienen esa temática como nexo de unión.



Gonzalo Arroyo, colaborador habitual de EL MUNDO, alcanzó la última fase de las deliberaciones con esta imagen con la que fue galardonado ya con el Premio Enrique Meneses. 'Carretera de circunvalación M-30' forma parte de un reportaje tomado para este periódico en un asentamiento de gitanos rumanos, junto a la carretera M-30.
Cuenta con todos los elementos para convertirse en un gran impacto: los edificios y la autovía con aspecto de primer mundo. Frente al hombre poniendo el toque de pobreza tercermundista. Una vida varada junto a una ruidosa autopista.
El galardón se completa con otros tres finalistas:
Álvaro García (El País), con 'Desahucio', en una estremecedora imagen tomada durante el desalojo a una familia de pocos recursos. El llanto del joven, el brazo y la mano de la mujer que trata de consolarlo y la mirada perdida del hombre postrado completan un espeluznante cuadro al que muchas familias se han visto abocadas en estos años de crisis. La foto consiguió el segundo premio del Premio Nacional de Fotoperiodismo que otorga la ANIGP-TV (Asociación Nacional de Informadores Gráficos de Prensa y Televisión.
Borja Sánchez (La Gaceta) con 'Resistencia pacífica' retrata a dos jóvenes abrazados mientras un grupo de policías los rodea identificando a los asistentes a una de las tantas protestas ciudadanas que están llenando la calle de hombres y mujeres indignados por la situación económica, política y social.
Y Alejandro Olea (La Razón) con una imagen en la que un grupo de vigilantes de seguridad trata de impedir la entrada de los piquetes en un centro comercial. En 'Piquetes y guardianes' se encuentran policías (en la calle) y personal de seguridad frente a un gran número de manifestantes durante una huelga general del 29 de marzo de 2012.
El jurado estuvo compuesto por los editores gráficos de los principales medios de comunicación, entre ellos quien suscribe.
elmundo.es

Fuente del texto: www.elmundo.es  por tanto copyright © EL MUNDO
Copyright de los textos © Ángel Casaña, Redactor Jefe de Multimedia de EL MUNDO.
Copyright de las fotos © Gonzalo Arroyo; © Alvaro García; © Alejandro Olea

martes, 14 de mayo de 2013

Sin título


Entretiempo

Las virgenes


Micro-ensayo


Aquí os dejo el micro-ensayo que he escrito para el blog de Calle 35 / www.calle35.com
Como autores que somos, una de las salidas que tienen nuestras imágenes para ser vistas por el público es la exposición fotográfica. Si además queremos comercializar nuestro trabajo para tener unos ingresos extra que sustenten nuestra pasión de una forma digna, convendremos entonces que el canal adecuado debería de ser la galería de arte.

Expo de Luis Camacho. Inauguracíón en CEART, Madrid. 21 Feb. 2013
Inauguración expo de Luis Camacho. CEART, Madrid. 21 Feb. 2013
La lógica indica de que si tenemos un discurso propio, un trabajo consolidado y además nuestras fotografías son excepcionales, deberíamos tener posibilidades para que un galerista se interese por nuestra obra y nos represente. Hasta aquí todo correcto. Pero la realidad es otra. Resulta que el tamaño es más importante que el contenido. El problema no es nuevo, se remonta a la década de los 90.
Inauguración expo: En Vía Publica de Calle 35. The Private Space, Barcelona. 2011
Inauguración expo: En Vía Publica de Calle 35. The Private Space, Barcelona. 2011
Desde entonces vivimos bajo la dictadura de la escuela de Dusseldorf, cuyos discípulos han copado el mercado y han producido una sobrevaloración de sus obras, no tanto por lo que dicen o representan, sino por sus dimensiones. La lógica que habíamos apuntado ya no funciona del todo. En la dinámica de las exposiciones de fotografía se ha impuesto el ´burro grande, ande o no ande´. Es decir, hoy, para que te tomen en serio en el canal arte, no es necesario preocuparse demasiado del contenido de la imagen y sí de su tamaño.
© Andreas Gursky
© Andreas Gursky
Pero esta estética del gigantismo y el contenido vacío no convencen a todos. Por ejemplo, el fotógrafo Duane Michals se pregunta qué ocurriría con las imágenes de Andreas Gurksy -que ostenta el record de venta de una fotografía en 4,3 millones de dolares -, si las dimensiones de venta de sus obras se redujeran a una métrica de 24 x 30 cm. La respuesta va implícita en la pregunta.  Y aún así, la dictadura del tamaño es casi omnipresente en las galerías.

andreas_gursky_rhein_ii
“RHEIN II” de © Andreas Gurksy fotografía vendida por 4,3 millones de dolares
Resulta curioso observar en muchas exposiciones como este patrón lleva al artista a dejarse cegar por el tamaño de la obra, descuidando por el contrario, aspectos tan básicos y esenciales como la calidad de la imagen.  Se abusa de la textura digital y abundan los desenfoques injustificados.
Antes de meterme en más charcos, que dejaré para el futuro, opino que cada fotógrafo tiene que saber qué medidas son las adecuadas para su obra, más allá de las modas y de las tendencias que dominan los mercados especulativos del arte.

Luis Camacho en pleno montaje de su expo. Ceart, Madrid, 13 Feb 2013
Luis Camacho en pleno montaje de su expo. Ceart, Madrid, Feb 2013
Creo ciegamente que la fotografía de calle necesita de la intimidad y de la complicidad del espectador y que ésta solo se consigue con los formatos pequeños. Quizás sea ese el motivo por el que cuando queremos entrar con nuestro porfolio en una galería, la mayoría de las puertas se cierran antes incluso de que el galerista valore nuestro trabajo. El formato pequeño contradice la dictadura del tamaño.
Pero la pasión y el amor al arte no entienden de dimensiones. Los fotógrafos no dejaremos de documentar las calles, seguiremos radiografiando la época en la que vivimos, a pesar de no tener una compensación económica por ello y el tiempo, que es otra dictadura y en este caso inexorable, dará la razón a los que pensamos que el tamaño no es todo lo que importa.
© Calle 35 / http://calle35.com/blog/

miércoles, 8 de mayo de 2013

Exposición


Lawrence Schiller
"Marilyn y yo y más. América y los 60 '"
Exposición de FOTOGRAFÍAS / del 9 de Mayo al 15 de Julio 2013
Inauguración jueves 9 de Mayo de 2013 - 20hs / / 

"Marilyn Monroe Sabia fotografia Un Poco Mas que 'entonces' yo.Habia Sido fotografiada Por Todos Los Grandes Fotógrafos ".
Larry Schiller

MONDO GALERIA en Colaboración con la Embajada de los estados unidos y la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España PresentanMarilyn y yo y Más: América y los 60 '
Una Exposición doble   
Lawrence_Schiller-Marilyn_And_Me_And_More-MONDO-GALERIA.jpg

CASILLAS ROTO

Alguien ha abierto la puerta de Casillas, 
ha entrado sin llamar, y ha roto su alegría.
Ya no puede gritar:"We All play"

martes, 7 de mayo de 2013

Entrevista

La buena gente de OM Colectivo estrena nueva web: www.omcolectivo.com, con entrevistas, artículos semanales, galería con las mejores imágenes de la semana y noticias de interés.

Para estrenar el apartado de entrevistas no se les ha ocurrido mejor cosa que utilizarme de cobaya, lo cual me parece una temeridad tremenda, pero un gran honor.


Entrevista a Luis Camacho from OM Colectivo on Vimeo.

Luz cegadora


lunes, 6 de mayo de 2013

EL TÍO PEDRO TIENE 105 AÑOS

 

El Tío Pedro. 

Un hombre bueno, que conocí con 6 años, cuando él ya era mayor. 
Tenía 64 años. Hoy tiene 105, está ciego, pero aún se acuerda de todo y de todos. 

Ha dejado un legado de mujeres, que le mantienen vivo a base de amor y cuidados.
Y todavía cuando da un trago de zumo dice "qué rico está este vinillo, mi abuelo 
lo llamaba el modorrete" y se rie, seguramente viendo el rostro de ese hombre
dando un trago de tinto.
Enternecedor y sobrecogedor a la vez.

Bert Hardy nació hace 100 años


Bert Hardy exhibiton : Bert Hardy exhibiton Marineros en Gibraltar en un espectáculo español. A las 11 tenían que volver al barco.

Bert Hardy exhibiton : Bert Hardy exhibiton
 Niños en Gorbals, Glasgow, 1948

Ben Hardy es un fotógrafo que retrató los últimos 40 y primeros 50. Ahora exponen su obra en el Photographers' Gallery en Londres del 4 de Abril al 23 de Mayo.

Fue un fotógrafo de guerra, incluso participó en el desembarco de Normandía. Era un fotógrafo agil. Cazador de momentos.

http://www.guardian.co.uk/world/gallery/2013/mar/24/bert-hardy-photographs-in-pictures#/?picture=406154020&index=0

http://www.corbisimages.com/Search#pg=bert+hardy

Taksim


jueves, 2 de mayo de 2013

Para la reflexión

Aqui os dejo este interesante texto para la reflexión que ha escrito el fotógrafo Carlos Spottorno en su blog Asuntos fotográficos http://www.spottorno.com/  espero que lo mastiquéis, saboreéis  y lo digeríais.
Ya estamos en lo que venía después.
Así lo formuló el otro día mi amigo Carlos Holemans, hablando del modelo de negocio para las agencias de publicidad. Y yo rescato ese concepto, que veo muy acertado para cualquier ámbito al que se lo queramos aplicar. Y desde luego, la fotografía no se queda fuera. 
Cuando yo empecé a trabajar de fotógrafo, aún centrado sólo en la publi, aún usaba cámara de formato medio de película. Una magnífica Pentax 67 con mango de madera. Era una antigualla ya entonces, pero molaba todo y eso era suficiente. Aún la guardo y algunos saben de dónde la saqué.
Sin embargo, ninguna foto llegaba a su destino final sin haber sido escaneada y haber pasado por Photoshop aunque fuera un poquito. Eso singnifica que no necesitaba saber demasiado de positivado para hacer imágenes impactantes. También me podía permitir un cierto margen de flexibilidad y hasta de errores, porque sabía que siempre podía retocar la imagen y borrar la clásica pata de trípode que se te cuela, o unas ojeras difíciles de ocultar. Los fotógrafos más mayores, acostumbrados a la más absoluta perfección pre-disparo vieron cómo gente de mi generación hacían fotos como las suyas con menos exigencia y por lo tanto, más baratas. No creáis que les afectó sólo a los fotógrafos. Los maquilladores también vieron reducidos sus sueldos. A partir del Photoshop, el maquillaje podía ser regulero y por lo tanto no hacía falta gastar tanto. Lo mismo vale para las modelos, que vieron cómo gente más imperfecta y por lo tanto más barata, se colaba en las grandes campañas de la mano del mágico Photoshop. Los constructores de decorados también vieron devaluado su trabajo, al entrar en la competición gente menos competente, pero más rápida y por supuesto... más barata. Los retocadores pasaron de trabajar en grandes empresas con sueldo fijo, a convertirse en autónomos, trabajando en casa, sin más gastos que los domésticos normales, y en consecuencia... más baratos. Los fotógrafos empiezan a hacer sus propios retoques, por lo que el gremio de retocadores ahora tiene que competir con los que antes les proporcionaban trabajo. El retoque se convierte simplemente en un valor añadido, así que se cobra como extra, no como partida principal. Luego entran en escena los fotógrafos que ni siquiera han trabajado con cámaras mecánicas y a quienes no asusta disparar a 800 ISO, porque sus nuevas cámaras se lo permiten. Contra esos, en el ámbito del disparo directo, la competencia se hace feroz. De pronto miles de personas que nunca se hubieran atrevido con un fotómetro y carretes de 12 disparos, se autoproclaman fotógrafos, y no sin razón. En el ámbito del periodismo, lo mismo. Gracias a los vuelos low cost, viajar al ojo del huracán es cuestión de pocos euros. La posiblidad de transmitir fotos sin necesidad de aparatos vía satélite hace posible que haya freelances o simplemente espontáneos, en casi cualquier rincón del mundo. El único ámbito restringido, hoy por hoy, es el frente, y tampoco tanto. Lejos quedan los días en los que las fotos del día después de un gran terremoto las entregaba el corresponsal de área o el más rápido en subirse a un vuelo. Es más, los fotógrafos locales ya no son aprendices. Ya lo hacen igual de bien que los de fuera. Hoy, si no son fotos del hecho mismo, en el momento que ocurre, no valen casi nada. Así que ¿qué queda?. Queda la imagen de aquello a lo que sólo unos poquísimos llegan, como es el caso de los bravos fotógrafos que están operando en Siria. Queda la imagen técnicamente perfecta, el fotomontaje publicitario muy complejo y caro; queda el retrato a la gente inaccesible, la moda, que al fin y al cabo tiene 2 temporadas anuales. Qudan los proyectos largos que son casi como tésis doctorales. Quda, en realidad, como siempre, el trabajo duro. También hay sitio para el vídeo, porque la capacidad narrativa y la dimensión del montaje aún no es algo que esté al alcance de cualquiera. Pero no tardará demasiado en ser un conocimento de uso común. Le doy como mucho 10 años antes de que un becario cualquiera sea capaz de producir un video decente para su empresa. Por supuesto, lo mismo en el periodismo. No, perdón, en el periodismo mucho antes. Y no, no me olvido de la fotografía como objeto de Arte. también queda; Pero queda con la misma persistencia y volatilidad que cualquier otro bien que sea objeto de la especulación. Dura lo que dura. Hasta que se den varios casos como el de Eggleston y lo dinamiten por completo.
La de fotógrafo es una profesión que no tiene ningún tipo de barrera profesional. Cualquiera, literalmente cualquiera, puede ser fotógrafo si lo desea. No hay que estudiar, no hay que estar colegiado. Basta una cámara, una web con plantilla gratis y 30 fotos bien hechas. Nada que ver con los 10 años de medicina, los MBA, los doctorados, las licencias de piloto, o unas simples oposiciones. La fotografía es un trabajo de depredadores. Es en mar abierto y luchan sardinas contra tiburones, sin distinción de categorías. No hay un momento a partir del cual las cosas sean más fáciles. Es a brazo partido todos los días. La fotografía es ya casi como el verbo. Algo que se suelta y se lo lleva el viento. Es muy difícil sacarle rendimiento a una frase suelta, o a una foto de Instagram. Hay que hacer algo con toda esa materia prima para poder venderla.